
Hoy no hemos dormido demasiado, pero los ánimos están muy bien.
Tras el desayuno, salimos del albergue con una temperatura de 1 grado bajo cero, además de la niebla.
Los primeros kilómetros hacen estragos, casi más en los ánimos de los peregrinos que en sus piernas. Más o menos a mitad de camino, Silvia no ha podido más y ha decidido hacerme compañía en el coche, cosa que yo he agradecido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario